Durante el mes de enero del presente año en Espacio VETA, centro cultural ubicado en el corazón de Santiago, se llevó a cabo la exposición de arte contemporáneo titulada Infraestructura Crítica de los artistas Vicente Irarrázabal (@vicenteirarrazabal), Paula Barouh (@descargoymaleficio) y Leonsky (@therealleonsky).
Infraestructura Crítica es una exposición que invita a analizar aquello que sostiene la vida cotidiana cuando deja de ser invisible. Redes, sistemas, flujos y estructuras aparecen aquí no como simples soportes técnicos, sino como territorios de disputa simbólica, política y social.
Las obras reunidas dentro de lo que antiguamente fue la casa de Carlos Ibáñez del Campo, exploraron infraestructuras materiales y simbólicas: energía, comunicación, territorio, memoria, poder. Lo que normalmente funciona en silencio irrumpió en el espacio expositivo con tensión y fragilidad, revelando grietas, dependencias y contradicciones. Cada pieza actúa como un corte transversal que permite ver el interior de uno o más sistemas que se presentan como sólidos y permanentes. Los tres artistas abordaron con suspicacia infraestructuras visibles e invisibles: redes energéticas, flujos de información, dispositivos de control, arquitecturas de tránsito, pero también estructuras de cuidado, memoria y poder.
En este contexto, lo “crítico” no se limita a la idea de colapso o emergencia. La exposición entiende la crítica como un ejercicio de lectura activa, donde cada obra funciona como una interfaz que permite interpretar relaciones de dependencia, desigualdad y exclusión inscritas en el diseño mismo de las infraestructuras. El espacio expositivo se transformó así en un verdadero campo de batalla de significados y significantes, más que en un lugar de mera contemplación.
Esta exposición no propone una mirada neutral. Nos quiere interrogar punzantemente, sobre quién diseña, controla y mantiene estas estructuras, y quién queda expuesto cuando fallan. Desde lenguajes visuales que dialogan con la propaganda, la gráfica política, la abstracción industrial y el imaginario urbano, las obras construyen un relato donde lo técnico se vuelve ideológico y lo funcional, profundamente humano.
Más que representar literalmente infraestructuras, la muestra las convierte en metáforas: de cuerpos sociales, de Estados, de economías y de vínculos en permanente tensión. El recorrido invita a detenerse, observar y cuestionar, entendiendo que toda infraestructura es también una declaración de valores. Infraestructura Crítica propone a pensar en esta no solo como un soporte técnico, sino como una construcción cultural cargada de acoples, fuerzas y narrativas. Al hacer visibles estos entramados, la exposición finalmente nos propone dilucidar qué sistemas sostenemos, a quienes realmente benefician y qué formas alternativas de organización podríamos imaginarnos desde el arte chileno y el devenir sociopolítico de los próximos años.
Leonardo Rey.
Sobre la exposición Infraestructura Crítica.
Santiago de Chile. Febrero. 2026.











